miércoles, 14 de noviembre de 2012

PROYECTO HIMNO DEL INSTITUTO



HIMNO DEL ITAGH
Letra y Musica  Hernan Samayoa Ch

ES LA LUZ, LA VIRTUD Y EL DEBER
EL CRISOL EN EL SABER
EL ITAGH NUESTRA FE, POR HONDURAS SU AMOR
NOS DA EL TRIUNFO, VAMOS A VENCER

HOY SEMBRAMOS LA TIERRA BENDITA
CON UN AZ DE VOLUNTAD
FECUNDANDO LA PAZ, COSECHANDO EL SABER
DANDO EL FRUTO DE LA LIBERTAD

REGAREMOS LA SIEN PALPITANTE
DE ESTA TIERRA SUBLIME A RAUDAL
SOSTENIBLE ES NUESTRO FUTURO
UN BASTION EN NUESTRA FORMACION
ES HONDURAS MI TIERRA QUERIDA
EL ITAGH NUESTRO AFAN, NUESTRA REALIDAD
ENTONANDO ESTAS NOTAS NOTAS GLORIOSAS
VIVA, ITAGH VIVA NUESTRA VOLUNTAD

Intermesso

HOY SEMBRAMOS LA TIERRA BENDITA…………

viernes, 19 de octubre de 2012

ESCUELA JOHN F. KENNEDY

La Escuela de Agricultura “John F. Kennedy” fue fundada en el año 1968 en instalaciones que habían servido para el funcionamiento de la Escuela Normal Mixta de San Francisco, Atlántida. Se encuentra ubicada a 36 Km al oeste de la ciudad de La Ceiba.
 
Inicialmente la “John F. Kennedy” estuvo orientada a la formación de Peritos Agropecuarios, con un plan de estudios de 3 años. El requisito de ingreso era haber aprobado la educación primaria.
 
A raíz de la suscripción de un contrato de préstamo y un convenio de cooperación técnica entre el Gobierno de Honduras y el BID el 6 de Diciembre de 1974, se puso en vigencia el programa de expansión y mejoramiento de la educación técnica /PEMET), ejecutado por el Ministerio de Educación Publica a través de la oficina ejecutora Proyecto BID a partir del 01 de Marzo de 1975.
 
La ejecución  del PEMET en el sector de la Educación Agrícola se consolidó con la contratación de asesores y especialistas con asiento en la Dirección General de Educación Técnica y algunos con asiento en la Escuela de Agricultura John F. Kennedy, las tareas principales de este grupo técnico fueron diagnosticar la situación de la educación en la John F. Kennedy y la recomendación de medidas, técnicas y administrativas además de participar activamente en los programas de mejoramiento, se destaca en los primeros trabajos, la preparación de una propuesta de notificación al plan de estudios presentada en una jornada de trabajo realizada a finales de 1975 con la participación de La Comisión Nacional de Reforma de la Educación, Dirección General de Educación Técnica y Personal Técnico Docente y Administrativo de la Escuela John F. Kennedy. En 1976 se inició en forma experimental la aplicación del nuevo plan de estudios de Perito Agropecuario con una duración de 4 años sobre la base de la Educación Primaria.
 
En 1977 como consecuencia de la ejecución del Proyecto de expansión y mejoramiento de La Educación Técnica, financiados con fondos del préstamo BID 455/SF-HO, La Escuela forma parte de los componentes de este proyecto recibiendo asistencia financiera, técnica y académica, de ahí que es objeto de remodelación física, dotación de equipo y maquinaria; siendo afectada con la nueva estructura curricular que se aprobó y se puso en práctica para la educación técnica, en sus modalidades agrícolas e industriales. La aplicación de los nuevos planes de estudio que se inician en 1977, conserva el nivel medio del Centro estableciendo como requisito de ingreso el haber aprobado el Ciclo Común de Cultura General. El Plan de estudio es de 4 años con opciones en el área agrícola y en el área pecuaria y según la especialidad elegida los títulos que se otorgan son de Técnico Pecuario o de Técnico Agrícola. Al aprobar el 3er. Año de estudio se ofrece una salida intermedia con título de Bachiller Agrícola.
 
Mediante el Convenio ATN/SF02165-HO suscrito entre el Gobierno de Honduras y el BID en 1983 el Ministerio de Educación Pública; ejecuta la segunda etapa del programa de expansión y mejoramiento de la educación técnica (PEMET II) en el cual contempla el desarrollo de la educación agrícola a nivel medio con la construcción de 2 Escuelas de Agricultura en los Departamento de Santa Bárbara y Valle.
 
Por decisiones tomadas por el Ministerio de Educación Pública la John F. Kennedy no es beneficiada del financiamiento del PEMET II, pero si será afectada por las reformas que se tomen en materia curricular, esto provocó malestar entre el personal y alumnado de La Escuela, dejando constancia de esto mediante un pronunciamiento emitido el 01 de Octubre de 1985.
 
A partir de 1991 se somete a desgaste el plan de estudios de La Escuela y en el año 1993 se inicia el proceso de reestructuración de la misma para la implementación del Bachillerato Técnico Agropecuario, medida que no es aceptada por el personal y alumnado de La Escuela, justificando lo expuesto en el pronunciamiento de 1985 y la presencia de dos instituciones ubicada una en Tocoa y la otra en Coyoles Central que poseen dicha modalidad de estudios. En común acuerdo con la sección de Educación Agrícola de La Dirección General de Educación Media, se elabora una propuesta de un Bachillerato Agrícola orientado a la producción sostenible de la zona tropical húmeda del país, tomando como base el Bachillerato Técnico Agropecuario, El Bachillerato Agrícola, otras modalidades de estudio agrícola del nivel medio y la experiencia del personal de La Escuela de Agricultura John F. Kennedy.

El proyecto denominado Bachillerato en Ciencias y Técnicas Agropecuarias constituye una respuesta a ese reto. Es una respuesta a la escasez tanto de profesionales con formación integral en agricultura sostenible como de tecnología agrícola apropiada y conservación de los recursos naturales; quedando establecido en el Acuerdo N° 7449-SEP-93 que literalmente dice: El funcionamiento del Centro Educativo como CENTRO PILOTO EXPERIMENTAL, para que la Escuela Agrícola John F. Kennedy se puedan ensayar planes de estudios distintos, así como poner en práctica nuevos métodos y procedimientos de aprendizaje y nuevas formas de organización administrabas y evaluación escolar. Dichos planes de estudio deberán ser elaborados de acuerdo a las políticas de nuestro sistema educativo consignadas en los planes de desarrollo, de carácter regional que estimulen la autogestión y la formación de profesionales con capacidad de transformar hacer uso racional de los recursos naturales y que en su formación adquieran la visión productiva y administrativa que le permitan un trabajo calificado en beneficio de su familia, su comunidad y la sociedad hondureña en general. La Escuela Experimental Agropecuaria otorgará a los estudiantes que hayan aprobado todos los requisitos, el título de Bachiller en Ciencias y Técnicas Agropecuarias.
 
La Escuela de Agricultura John F. Kennedy en su afán de lograr mejorar la calidad educativa ha implementado dos sistemas de enseñanza y aprendizaje, el cual consiste en un método tradicional para el primer año con trabajo de campo por la mañana y clases de aula por la tarde; el otro es el sistema modular para el segundo y tercer año, se han diseñado para facilitar la integración entre la teoría y la practica y permitir que el proceso de enseñanza aprendizaje sea continuo y con mayor provecho para los alumnos. Los estudiantes aprenden haciendo y logran con ello una mejor comprensión, interiorización de lo aprendido; estos son expuestos a problemas reales, propios de las actividades agropecuarias, ambientales, empresariales, agroindustriales y desarrollo comunitario. Eso le permite desarrollar su pensamiento crítico y aportar ideas para resolver los problemas planteados.
 
Los cursos modulares promueven la creación de un ambiente agradable de trabajo donde se estimula el auto aprendizaje y la interrelación entre el facilitador y el estudiante y entre estudiantes con el propósito de cumplir plenamente con la misión.

CONSTRUCCIONES ECOLOGICAS

Diagnostico Ecocasas Honduras
BoletinPITTA

jueves, 20 de septiembre de 2012

ACTIVIDADES CEASO-ITAGH

Actividades que desarrolla el CENTRO DE ENSEÑANZA APRENDIZAJE DE AGRICULTURA SOSTENIBLE bajo el enfoque de la Finca Humana y fisica en la capacitacion de grupos campesinos en el campo agricola y organica; y la formacion de jovenes en el campo diversificado de la educacion secundaria, por medio del INSTITUTO TECNICO DE AGRICULTURA HONDURAS (ITAGH), donde obtienen su tìtulo de Bachiller Tecnico en Agricultura Organica; modalidad unica en Honduras, por la falta de instituciones agricolas que no orientan la eduaciòn al rescate de la Agricultura misma, en la produccion de alimentos a bajo costo, sanos y nutritivos, logrando una mejor calidad de vida; realizando de esta forma un cambio de actitud en la conservacion de los recursos. Ambos centros localizados en la comunidad de El Socorrro, municipio de Siguatepeque, Honduras.


martes, 18 de septiembre de 2012

Superando obstáculos de la agricultura orgánica

Para producir leche orgánica son necesarios granos orgánicos. Y a medida que más personas optan por la leche orgánica, crece el mercado para el cultivo de granos que sean utilizados para el consumo animal. Sin embargo, adoptar métodos orgánicos no es un proceso simple ni barato para los agricultores.

Es por ello que un equipo de investigadores de la Universidad Penn State y de la Universidad de New Hampshire condujo un estudio de cuatro años sobre las prácticas económicas y agrícolas involucradas en esta transición. Mediante el estudio de cultivos reducidos y cultivos de cobertura, los investigadores pudieron explicar algunas de las dificultades que un agricultor debe enfrentar para producir granos orgánicos; y fueron todavía más allá sugiriendo algunas posibles soluciones a los dilemas planteados.

Uno de los problemas surge en el sistema de cultivo reducido. En este caso el agricultor no ara tanto el terreno y las malas hierbas se apoderan de él. Algunas de ellas son muy difíciles de controlar en plantaciones perennes como el cardo de Canadá y la campanilla.

Los investigadores sugieren que arar la tierra intensamente de vez en cuando podría reducir la población de malas hierbas.

Otro problema radica en el coste del estiércol y de los abonos. Los fertilizantes pesados necesitaban ser transportados a un alto costo. Y ello sin mencionar todos los combustibles fósiles quemados en el transporte.

Según los investigadores, los agricultores deberían intentar integrar los cultivos del campo con la producción de lácteos para evitar estos costos. Un agricultor que siembra granos para el consumo animal debería contar con su propia producción láctea o unirse a una granja lechera de los alrededores. De esta forma, los fertilizantes para los cultivos y el alimento para los animales estarían cerca. A una distancia menor, los costos del transporte son también menores.

Al finalizar el experimento, los investigadores no observaron grandes diferencias entre los beneficios obtenidos por el cultivo reducido y el intensivo. Pero parece existir una tendencia de mayores ganancias en este último.

El experimento fue llevado a cabo entre los años 2003 y 2007, en la región central de Pensilvania. Fueron utilizados dos campos, uno con cultivo intensivo y otro con cultivo reducido. Los cambios en el rendimiento de los cultivos, las poblaciones de hierbas malas y los rendimientos económicos fueron medidos durante una rotación de tres años. Cada año, las plantaciones se alternaron con maíz, soja y cultivos de cobertura.

La investigación fue publicada en el Agronomy Journal.

LA AGRICULTURA ORGANICA PUEDE FRENAR EL CAMBIO CLIMATICO MUNDIAL

La agricultura ecológica podría contribuir a frenar el cambio climático, indica un informe que acaba de publicar la organización británica sin ánimo de lucro Soil Association, que promueve esta forma de cultivo, según informa a través de su página web.
Según dicho documento, los métodos utilizados por la agricultura orgánica contribuyen a la absorción de elevadas cantidades de dióxido de carbono, que con otros tipos de agricultura se liberan a la atmósfera contribuyendo al calentamiento climático.

El informe añade que la adopción generalizada de métodos de cultivo ecológico en el Reino Unido permitiría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del sector agrícola un 23% en aquel país, muy por encima del objetivo fijado por el Ejecutivo británico para 2020, que se sitúa entre el 6% y el 11%.
 
Si se adoptaran a escala global, se podrían compensar un 11% de las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el mundo.
 
Por otro lado, los expertos de la organización subrayan que el dióxido de carbono absorbido por los terrenos agrícolas contribuye a mejorar la calidad de los suelos y reducir las consecuencias de fenómenos climatológicos extremos, como inundaciones, sequías y desertización.